lunes, 31 de marzo de 2014

Elegir al cliente adecuado



Es un lugar común. Rara es la empresa que no afirme que sus estrategias están orientadas al cliente. El problema surge cuando por “cliente” se entiende a cualquiera de los distintos actores con los que trata una compañía a lo largo de su cadena de valor (proveedores, consumidores, mayoristas, detallistas… Incluso unidades internas como I+D+i), lo que dificulta el enfoque de negocio y genera debilidades frente a competidores que hayan definido con claridad y precisión a quién y cómo se dirigen.
Para resolver esta situación, el profesor de la escuela de negocios de Harvard, Robert Simonsha desarrollado un sencillo marco con el que ayudar a las empresas a desarrollar estrategias que estén verdaderamente orientadas al cliente. Consta de cuatro fases:
1. Identificar a tu cliente principal
Los clientes más importantes no son aquellos que generan los mayores ingresos, sino los que pueden aportar mayor valor al negocio.  Para algunas empresas su cliente principal, será el consumidor final;  para otras será un intermediario. La idea es que la elección estratégica del cliente principal, define el negocio, pues determina en qué recursos y capacidades vas a invertir y cómo vas a organizarlo.
Así, para el gigante de la industria farmacéutica Merck, sus clientes principales no son los pacientes que consumen sus medicamentos, ni los médicos que los prescriben, sino, los investigadores científicos, pues son los que ofrecen mayor potencial de beneficios a la empresa. Consecuentemente, su modelo de negocio se estructura en torno a ellos.
Por el contrario, para Amazon, que tiene cuatro tipos de clientes distintos –consumidores, vendedores, empresas y proveedores de contenidos- su cliente principal es el consumidor, al que dedica el máximo de recursos para complacerle, incluso cuando eso signifique que vendedores, o proveedores de contenidos puedan sentirse ninguneados.
En palabras de Jeff Bezos, fundador y director ejecutivo de Amazon, su misión consiste enconstruir la mejor experiencia de cliente posible y ofrecerle  la posibilidad de elegir dónde comprar.  Según él, Amazon no hace dinero cuando vende cosas, sino cuando ayuda a sus clientes a tomar decisiones de compra. De ahí la importancia fundamental de su –inicialmente tan criticado por los inversores- sistema de recomendaciones y reseñas.
2. Comprender qué es lo que más valora tu cliente principal
Una vez que has definido quién es tu cliente principal, la siguiente etapa consiste en identificar cuáles son los atributos del producto y/o servicio que este cliente valora más, realizando un seguimiento sistemático de sus compras y preferencias.
Dentro del mismo mercado, distintos clientes principales pueden valorar distintos atributos: Algunos se decantarán por  el mínimo precio posible, otros irán tras un servicio mejor, otros buscarán el respaldo de una marca o de un determinado tipo de tecnología… Y para complicar un poquito más el asunto, en la mayoría de las ocasiones no sabrán expresarte con palabras qué es exactamente aquello que más valoran. Te las vas a ver y desear para llegar a los insights (motivaciones intrínsecas del plano inconsciente que explican los comportamientos) que estás buscando.
Pero que no cunda el pánico, aunque -afortunadamente para los consultores- no hay respuestas inmediatas a la pregunta de qué es aquello que más valoran tus consumidores principales, existen un buen número de técnicas y herramientas con las que avanzar sobre el asunto: Desde la analítica online y el crm social hasta los estudios etnográficos y la economía conductual. Lo más importante es plantearse qué procesos podemos usar para comprender en profundidad qué es lo que más valoran tus clientes y cómo puedes presentar tu propuesta de valor para que sea mejor percibida que la de la competencia.
3. Asignar estratégicamente tus recursos
Elegir un cliente principal y comprender qué es lo que más valora, te va a dar pie a que puedas tomar la decisión de importancia crítica de cómo organizar los recursos y capacidades de tu compañía y configurar el modelo de negocio que mejor se adapte para satisfacer las necesidades, preferencias y deseos de tus clientes principales.
Por lo que respecta a la elección del modelo de negocio, la pregunta clave que debes hacerte es la siguiente: ¿Reflejan las decisiones que he tomado sobre la estructura de mi empresa la elección de mi cliente principal? Si respondes con un no, no te sorprendas cuando te veas superado por competidores cuyos modelos de negocio sean consistentes con su elección de un cliente principal.
4. Hacer interactivo el proceso de control
Por muy bueno que sea actualmente tu modelo de negocio, puedo garantizarte y te garantizo (mis respetos a Adolfo Suárez) que no sobrevivirá eternamente. Los gustos de los consumidores cambian, la tecnología evoluciona, nuevos e imprevistos competidores entran en escena continuamente, la demografía reconfigura industrias y las regulaciones se van adaptando a las circunstancias del entorno.
No te queda otra. Tienes que estar constantemente reuniendo información sobre los cambios de tu entorno competitivo, con especial hincapié en los que puedan afectar al comportamiento tus clientes principales. Tienes que estar ojo avizor a la búsqueda de nuevas oportunidades y a la detección temprana de posibles amenazas que puedan redefinir aquello que el cliente valora más y tengan el potencial de reconfigurar la cadena de valor de tu negocio. La intensidad del cambió te dirá si tienes que reorientar tu modelo, reasignar tus recursos, o incluso, si vas a tener que elegir un nuevo cliente principal.
La mejor manera de conseguir la información que necesitas, es asegurarte de que los sistemas de control de tu empresa son interactivos, esto es, que todos los departamentos de la empresa empleen las mismas métricas de rendimiento como bases para el aprendizaje y el debate.
De esta manera, podrás responder a tres preguntas clave: ¿Qué ha cambiado? ¿Por qué ha cambiado? Y la más importante de todas ¿Qué vas a hacer al respecto?

fuente: http://thinkandsell.com/blog/elegir-al-cliente-adecuado/?utm_source=twitterfeed&utm_medium=twitter

viernes, 21 de marzo de 2014

Las cinco claves de los líderes para ser respetados por sus empleados



En numerosas empresas, los líderes no obtienen el respeto necesario por sus empleados. Esto se debe a que algunos líderes reciben sus títulos y dan la autoridad por sentado, llegando a creer que merecen un respeto simplemente por el lugar que ocupan en el organigrama. Una lista publicada por la revista Forbes, nos revela las cinco claves para lograr que los líderes obtengan el respeto por parte de sus empleados.
1. El líder debe predicar con el ejemplo.
Las acciones cuentan más que las palabras. Los grandes líderes desprecian las falsas promesas y a las personas que lo hacen para llamar la atención. Los líderes respetados serán aquellos que demuestren constantemente a través de su esfuerzo que son fiables y de confianza tanto fuera como dentro del trabajo.
2. Sin miedo a tomar riesgos y admitir los errores.
Los líderes respetados son aquellos que no tienen miedo a tomar riesgos. Deben ser los suficientemente audaces como para cambiar de estrategia, siempre para lograr el mejoramiento de la organización y su ventaja competitiva.
El otro lado de esta gran virtud es la capacidad de admitir un error. Los líderes no dudan en tomar las decisiones más difíciles, aún sabiendo que las probabilidades pueden no estar en su favor teniendo en cuenta los obstáculos que los rodean.
3. Reconocer el esfuerzo de los trabajadores que mejor rinden.
Los líderes respetados piensan en hacer mejorar a los demás, buscando lo mejor de la gente y desarrollando su pleno potencial.
Los líderes que “patrocinan” a sus empleados ponen su propia reputación en riesgo para el bienestar de las personas a las que sirven. Esta es una cualidad admirable y respetable entre los compañeros de un líder.
4. Confianza en uno mismo.
Los líderes deben confiar en sí mismos lo suficiente como para servir de modelo para los demás. Su presencia crea un impacto de larga duración que deja una huella positiva en la organización y las personas a las que sirven.
5. Contar con el apoyo de los empleados
Demasiados líderes son adictos al reconocimiento y quieren acaparar todos los logros. Sin dedicar tiempo para aprender realmente acerca de las necesidades de otros. El líder debe conocer a los empleados y darles la orientación, inspiración y herramientas para mejorar sus vidas y lograr más oportunidades.
Los líderes ganan respeto cuando recompensan y reconocen a sus empleados.
Fuente:
http://www.eleconomistaamerica.com/

jueves, 20 de marzo de 2014

El poker y la estrategia, ¿cómo pueden ayudarle en el mundo de los negocios?


A lo largo de cinco siglos, el ajedrez ha sido un importante referente para los estrategas, tanto de las guerras como de los negocios. En la actualidad, otro juego se está posicionando como símil y entrenamiento para los negocios: el poker. De hecho, la Universidad de Harvard incluye entre sus programas de estudios empresariales la asignatura ?Strategical Poker Thinking? para ayudar a mejorar las habilidades de negociación en el ámbito empresarial.
“Igual que los niños aprenden cuando juegan, los adultos también lo hacen y el poker entrena varias habilidades psicológicas superiores como el análisis, la estrategia o la toma de decisiones. Se tienen que tener en cuenta todas las variables para tomar la decisión adecuada, algo muy parecido a lo que tiene que hacer un directivo”, afirma Carlos Limones, psicólogo y coach emocional, en el portal Gestión
Este experto forma parte de una nueva experiencia lanzada por Pokerstars, una serie de master class que analiza los puntos fuertes y débiles de la personalidad a través del poker, con la intención de trabajar esas habilidades y aplicarlas a la vida profesional.
Decidir como Bill Gates
Juan Manuel Pastor, uno de los jugadores más conocidos en el mundo del poker, confirma que muchos directivos son grandes aficionados a este juego. ?Bill Gates lo es, al igual que muchos brokers británicos. Les gusta jugar con profesionales para estudiarnos y aprender. Ambos estamos acostumbrados a tomar decisiones bajo presión?.
En su opinión, ambos ámbitos tienen muchas cosas en común: ?Tienes que saber administrar tu dinero, tener paciencia, ser disciplinado y tomar en cada momento la decisión idónea, sabiendo que hay un factor que no puedes controlar: la suerte?.
Estrategias
El farol
Consiste en actuar con seguridad y fortaleza cuando no se tienen todos los ingredientes para ganar, con el propósito de apabullar a los competidores y, de esa manera, liderar la partida. Al cerrar un negocio, es posible que los interesados en lograr la posición líder no cuenten con todas las bondades que aparentan: el respaldo financiero, los desarrollos tecnológicos, la capacidad operativa, etc. Sin embargo, en muchas oportunidades, aparentan tener todos estos ingredientes, para llevar la negociación a buen término y después fortalecer sus lados débiles en el momento de la ejecución de la propuesta.
Retirarse
Los buenos jugadores deben saber cuándo retirarse de la mesa. Después de hacer cálculos y análisis detallados, un jugador, al igual que un empresario, debe tener la capacidad de calcular el riesgo y sopesarlo frente al beneficio obtenido. Si un negocio representa inversiones con mucho riesgo o altos costos de producción y la posibilidad de liderar ese mercado no es lo suficientemente sólida, la decisión más inteligente es retirarse.
Cambio de mesa
Las mesas de póker se asemejan a los mercados. Hay varios competidores luchando por llevarse el ?bote’ o la mejor tajada. Los cálculos, la observación y la intuición, pueden permitirle al jugador confrontar su situación frente a la de sus competidores y determinar sus posibilidades de ganar. Cuando un mercado es demasiado competitivo o una mesa de poker tiene jugadores excepcionales, es importante evaluar la posibilidad de cambiar de mesa o explorar nuevos mercados, donde se aumenten las posibilidades de alcanzar la posición de liderazgo.

miércoles, 19 de marzo de 2014

Consejos de vida de 21 presidentes de Estados Unidos.




Desde George Washington en 1789, son 43 los presidentes de Estados Unidos que han ocupado la Casa Blanca. A algunos se les recuerda por sus logros, a otros por sus escándalos, mientras otros tuvieron un mandato truncado al perder la vida. Algunos han pasado a la historia por ser verdaderos héroes, aunque si algo tienen en común todos estos presidentes, fue su capacidad y habilidad para el liderazgo

En honor al Día de los Presidentes en EE.UUBusiness Insider hizo una recopilación de los mejores consejos que han dado o frases que han protagonizado muchos de estos líderes del pasado y del presente. La mayoría hablan de "un mejor hacer las cosas" y dela importancia del esfuerzo y superación en aquellas tierras del tío Sam (Tierra de oportunidades). Están ordenados de forma cronológica.

George Washington, 1789-1797 : "Intenta que te asocien con los hombres de buena calidad si aprecias tu propia reputación, porque es preferible estar solo que mal acompañado"

Thomas Jefferson, 1801-1809: "Cuando estés enojado, cuenta hasta diez antes de hablar, y si estás muy enojado, hasta cien "



John Quincy Adams, 1825-1829:  "Si tus acciones inspiran a otros a soñar más, aprender más, hacer más y ser más, eres un verdadero líder."

Andrew Jackson, 1829-1837: "Toma tiempo para deliberar, pero cuando llegue el momento de la acción, deja de pensar y actúa"

John Tyler, 1841-1845: "La riqueza sólo puede ser acumulada por las ganancias de la industria y los ahorros de la frugalidad."

Millard Fillmore, 1850-1853: "Una derrota honorable es mejor que una victoria deshonrosa."

Abraham Lincoln, 1861-1865:  "ten siempre en mente que tu propia resolución de triunfar es más importante que cualquier otra cosa."


Ulises S. Grant, 1869-1877: "El arte de la guerra es bastante simple. Averigua dónde está tu enemigo. Ve a por él tan pronto como sea posible. Golpéalo tan duro como puedas, y sigue avanzando ".

James Garfield, 1881: "Que todo el mundo sepa que tienes reservas, que tienes más poder del que ahora se estás utilizando. Si no eres demasiado grande para el lugar que ocupas, eres demasiado pequeño para él. "

Grover Cleveland, 1885-1889 1893-1897 : "Hagas lo que hagas, di la verdad."

Teddy Roosevelt, 1901-1909: "Hay que atreverse a ser grande, y debemos darnos cuenta de que la grandeza es el fruto del esfuerzo, sacrificio y alto valor."

William Taft, 1909-1913: "No escribas para ser comprendido, escribe de forma que no puedas ser malinterpretado."

Woodrow Wilson, 1913-1921: " Un juicio frío vale más que mil consejos apresurados. Lo que hay que suministrar es luz, no calor ".

Calvin Coolidge, 1923-1929: "Nada en el mundo puede tomar el lugar de la persistencia. El talento no lo hará; nada es más común que hombres fracasados ​​con talento. El genio no lo hará; un genio sin recompensa es casi un proverbio ... La persistencia y la determinación son omnipotentes ".


Dwight Eisenhower, 1953-1961: "Ni un hombre sabio u hombre valiente se acuesta en la pista de la historia para esperar el tren del futuro y esperar que pase por encima de él"

Lyndon B. Johnson, 1963-1969: "Si tenemos éxito, no va a ser por lo que tenemos, pero será por lo que somos, no por lo que poseemos, sino, más bien, por lo que creemos. "

Richard Nixon, 1969-1974: "El sueño americano no viene a los que se duermen."

Ronald Reagan, 1981-1989: "El futuro no pertenece a los pusilánimes, pertenece a los valientes."

Bill Clinton, 1993-2001: "Si vives lo suficiente, vas a cometer errores. Pero si  aprendes de ellos, serás una mejor persona."

George W. Bush, 2001-2009: "La vida tiene sus propios giros, hace sus propias jugadas, escribe su propia historia, y en el camino, empezamos a darnos cuenta de que somos el autor."

Barack Obama, 2009-presente: "Una voz puede cambiar una habitación. Y si una sola voz puede cambiar una habitación, entonces se puede cambiar una ciudad. Y si puede cambiar una ciudad, puede cambiar un estado. Y si puede cambiar un estado, puede cambiar una nación, y si se puede cambiar una nación, puede cambiar el mundo. Tu voz puede cambiar el mundo ".
¿Con cuál de estas lecciones de vida te quedarías?

fuente: http://www.negocios1000.com/2014/02/lecciones-vida-21-presidentes-estados-unidos.html

martes, 18 de marzo de 2014

Cómo explotar tu creatividad



Para los emprendedores, la creatividad no es simplemente un lujo. Es una habilidad esencial para sobrevivir. Los principales errores en los nuevos empresarios son:
- Tratar de hacer todo por ellos mismos
- Dificultad para desarrollar estrategias o decidir dónde enfocar la energía
- Negarse a invertir en uno mismo
- Enamorarse de un proyecto y buscar alcanzarlo sin una planeación adecuada
La clave para evitar estas trampas está en entender cómo aceptar los retos. El último estudio sobre creatividad señala que todos usamos nuestra capacidad creativa de diferente forma, pero por lo general sirve para resolver algún problema. Una vez que comprendes el proceso creativo, puedes aplicarlo intencionalmente para potenciar tu negocio. Este proceso se resume en cuatro etapas:
- Clarificar la situación: Exploramos el problema, encontramos toda la información relevante que puede ayudarnos a entenderlo y definimos el camino más eficiente para resolverlo.
- Generar ideas: Aceptamos el problema y elegimos las mejores ideas para lograr un cambio que mejore la situación.
- Desarrollar soluciones: Tomamos esas ideas y las perfeccionamos; las rompemos y las reconstruimos, luego las pulimos hasta que quedan listas para ejecutarse.
- Implementar las soluciones: Convertimos las ideas en acción y ayudamos a la gente involucrada a adaptarse a los cambios.
Este proceso puede ocurrir rápidamente o de manera deliberada, con o sin esta secuencia de pasos. Puede hacerse en grupos o individualmente. Estas cinco simples estrategias para usar el proceso creativo pueden ayudarte a encaminar a tu empresa hacia el éxito:
1. Piensa antes de empezar 
Tener consciencia de uno mismo es una habilidad fundamental en los líderes y equipos exitosos. Una vez que conoces tus límites sabes dónde tienes que concentrarte, dónde necesitarás pedir ayuda y dónde estarás bien por tu cuenta. Al pensar en cómo haces las cosas, al reflexionar en las maneras en las que tu equipo puede trabajar en conjunto, podrás tener una idea clara acerca de la dirección a tomar y limitar la cantidad de obstáculos en el camino. Esto es un trabajo serio que puede salvarte muchas veces en tu carrera como emprendedor.
2. Acepta la diversidad
Saber cómo apalancar la diversidad es una habilidad muy poderosa. Estamos hablando sobre la diversidad de pensamiento, es decir, aprovechar las diferentes formas de pensar. Es crítico reconocer dónde tú (y tu equipo) son fuertes y dónde débiles. Si piensas que tú o tus colaboradores no son aptos para el proceso creativo, busca a otros que sí lo sean. Rebota pensamientos e ideas y escucha a los nuevos prospectos, pues su manera de pensar puede proveer de buenas ideas para tu empresa. Rétate a ti mismo a ser abierto y aceptar otras perspectivas y puntos de vista, aunque sean contrarios a los tuyos.
3. Ten cuidado con el amor a primera vista
Si estás enamorado de una idea en particular ¡qué bueno!, pero debes tener cuidado. Puede que no estés analizando las cosas a detalle, con el cuidado necesario. Tómate tiempo para asegurarte que la dirección que elegiste satisface la necesidad que encontraste, que la idea que tienes está bien pensada y que estás preparado para manejar el cambio efectivamente.
4. Un paso a la vez
Saltarse etapas puede llevarte a serios problemas, como enfocarte en el tema incorrecto o implementar una solución a medias. Todos tenemos preferencias por ciertas partes del proceso, pero esto puede hacernos esquivar etapas que son esenciales para llevar tu idea innovadora a la realidad. Descubre en dónde estás en el proceso creativo y a dónde debes ir después.
5. Aprende cuándo dar el siguiente paso
Cuando disfrutamos una parte del proceso tendemos a permanecer más tiempo del necesario en esa etapa. Por ejemplo, el joven que tiene una nueva idea cada cinco minutos o el que constantemente se pregunta “¿esto funcionará?” La gente que aplica este proceso de manera efectiva sabe cuándo sus preferencias están absorbiendo lo mejor de ellos y tienen la habilidad de cambiar de dirección en el momento correcto. Así que no te obsesiones con las posibilidades infinitas o clarificando los detalles. Asegúrate de que hayas hecho un buen trabajo y luego da el siguiente paso.
Innovar es más que sólo tener una buena idea. En lugar, es un proceso con muchos componentes y muchos jugadores. Cualquier idea, no importa qué tan increíble sea, puede morir antes de nacer, o peor aún, después de la implementación si no se presta atención a las cuatro etapas del proceso creativo.
Elegir los temas importantes, desarrollar soluciones e implementarlas con sensibilidad y determinación te ayudará a convertirte en la chispa creativa que hará de tu empresa una entidad innovadora. Conocer el proceso es como tener un buen mapa, y ahora es tu turno de dirigir la innovación hacia tu propio tu negocio.
Fuente:
http://www.soyentrepreneur.com/

viernes, 14 de marzo de 2014

Cinco comportamientos que producen crisis financiera

Aunque se tengan ingresos suficientes, la mala administración del dinero lleva a las personas a cometer errores que terminan afectando el bienestar personal y familiar.

Cuando se presenta una crisis económica lo primero que hay que hacer es una evaluación sobre los hábitos financieros que se están practicando, porque son esos comportamientos los que determinan el éxito o el fracaso de las finanzas.
Cuadresubolsillo.com presenta cinco comportamientos que pueden afectar considerablemente su situación si no los corrige.
No presupuestar 
Hacer un presupuesto cada vez que se reciben ingresos como salario, bonificación, prima o pago de vacaciones es un deber de todo administrador responsable, el no hacerlo es estar desconociendo hacía dónde va el dinero que se recibe, lo que imposibilita planear el futuro.
El presupuesto es una herramienta que permite tomar el control de la economía personal y familiar por eso no puede dejarse a un lado.
No priorizar los gastos 
Quien no prioriza los gastos corre el riesgo de incumplir con pagos urgentes. Excederse en la adquisición de un bien y dejar para luego el pago de los servicios públicos o la cuota de la vivienda es incrementar los gastos porque se deben pagar reconexiones e interés de mora.
Excederse en deudas 
No controlar las compras impulsivas, utilizar las tarjetas de crédito sin disciplina o pedir préstamos sin ningún fin establecido son comportamientos equivocados que afectan su capacidad de pago y desestabilizan la tranquilidad de las personas.
No ahorrar 
Gastar completamente todo el dinero que se recibe y no disponer de unos cuantos ahorros es muy equivocado porque en cualquier imprevisto o accidente no habrá con qué financiarse. Por lo menos hay que ahorrar el 10% de lo que se recibe semanal, quincenal o mensualmente.
No escuchar 
Los que no atienden los llamados de atención que les hacen familiares o personas cercanas sobre el uso indebido del dinero están equivocados. No deben tomarlos como una intromisión sino como una ayuda gratuita.
FUENTE: http://valoremos.com/cinco-comportamientos-que-producen-crisis-financiera/

jueves, 13 de marzo de 2014

¿Cómo puedes emprender tu negocio de servicios profesionales sin dinero para invertir?

Este es un tema de gran interés tanto para emprendedores como para profesionales independientes. Y debo reconocer que una de mis temáticas favoritas. Hace poco tiempo realicé una encuesta con el objetivo de conocer los obstáculos y necesidades más grandes que tenían mis seguidores y clientes al querer convertirse en profesionales independientes y emprender su negocio propio. Me dejó sorprendida la terrible cantidad de personas que han afirmado que el dinero es su principal problema. ¿Se trata de las terribles crisis mundiales que azotan a la mayoría de los países? ¿Es la consecuencia de la saturación del mercado?

Voy a ser honesta contigo, claro que no me he puesto a analizar caso por caso así que espero que comprendas que estoy segura que algunas personas realmente están imposibilitadas de hacerlo, pero si es tu caso, si te has dejado convencer por esa creencia de que no emprendes porque no tienes dinero, quiero darte una buena noticia: hay una alta probabilidad de que eso que crees sea justamente lo que te está limitando, y no el dinero que no tienes.
¿De verdad tienes el sueño de emprender y ser un profesional independiente? Si es así, estas claves te ayudarán a detectar si el dinero aún es un problema para ti, o si simplemente te has quedado enganchado con esta creencia.
Primero, ¿sabes cuánto dinero necesitas para hacerlo?: Es muy común que pienses que se necesita un montón de dinero. ¿Cuánto es ese “montón de dinero”? Si no sabes exactamente lo que quieres hacer y exactamente cuánto te va a costar… ¿cómo sabes que no tienes el dinero para hacerlo? O ¿cómo lograrás juntar el dinero si no sabes a qué número debes llegar? Así que lo primero que debes hacer es entender de cuánto dinero debes disponer para arrancar. Si tienes un negocio de venta de bienes materiales, entiendo que tengas que pensar en algunos gastos e inversiones en activos, almacenamiento, distribución y demás. Pero si estás en el negocio de los servicios profesionales, en la mayoría de los casos lo más importante es lo que tú mismo puedas aportar: tu conocimiento, tu experiencia, tu talento y tu fortaleza. Y eso en general no te cuesta nada. Claro que tienes que pensar en tener ingresos para pagar el equivalente a un salario para mantener tu nivel de vida, tus gastos personales, pero no es lo mismo que tener que pagar adicional una renta por una oficina, el salario de otros colaboradores, maquinaria, etc.
Organízate financieramente: si te pregunto cuánto quieres ganar con tu negocio tal vez me digas un número que has estado pensando (y no siempre sucede… así que pregúntatelo!). Pero si te pregunto cuánto es el mínimo que debes ganar para poder sostener tu negocio y pagar tus gastos, puede ser que no tengas tan clara esa información. Y es imprescindible. Si recién estás comenzando y estás ofreciendo tus servicios profesionales, el número que tienes que tener a raya es el de tus gastos personales/familiares. Tal vez es hora de ajustar un poco el presupuesto hogareño y reducir gastos innecesarios o que pueden postergarse en pos de poder finalmente lograr el sueño de emprender tu empresa propia. Esto depende de ti, y del valor que le des a una u otra opción.
Haz economía de escala: esto es fundamental. Tenía una colega que quería abrir su estudio contable para trabajar con emprendedores y pequeñas empresas. Les hacía su balance y sus declaraciones fiscales, se encargaba de la parte impositiva y de la facturación. Y comenzó trabajando desde su casa. El 90% de su trabajo requería que tuviera una buena conexión a internet y que pudiera presentar los documentos y llevar los registros (lo que podía hacer tranquilamente en la computadora de su casa). Para lo restante iba a la oficina de su cliente, o bien lo invitaba a reunirse en un café de buena clase. Cuando se aseguró unos ingresos fijos y suficientes cada mes, recién allí rentó un apartamento específico para montar su oficina y compró un mejor equipo informático. Y su siguiente paso sería abrir una oficina comercial con todo  el amoblamiento y equipamiento que eso implica.  Si estás pensando en cómo un cliente de prestigio te verá si lo atiendes en un café, te recuerdo que si no tienes un negocio por no tener con qué pagar la renta de la oficina o si administras mal tu negocio, tampoco trabajarás con él…  Comienza pequeño y luego, a medida que vayas adquiriendo ingresos, mejoras tu situación y apuntas a otro tipo de clientesque requieran que tengas una oficina mejor plantada (si es lo que deseas).
Especialízate: esto no sólo funciona cuando no tienes mucho para invertir, sino que es una clave aún cuando no tengas ningún aprieto de dinero. Pensar que le venderás a todos, es el peor error que puedes cometer. Encuentra una necesidad en el mercado para satisfacer y define tu negocio en base a ella. Pero asegúrate de que sea lo más específica posible que te permita diferenciarte de la competencia. Si eres uno más, difícilmente puedas atraer clientes exclusivos que son los que te generarán mayores ganancias.
No des un salto al vacío: ¿tienes un trabajo estable y muchas ganas de emprender? Comienza sin dejar tu trabajo. Estoy segura que esto representará para ti un esfuerzo adicional, pero, si realmente vale la pena, lo harás con gusto. Claro que no podrás sostener esta situación más que algunos meses, pero al menos tendrás una prueba de si esto que estás comenzando te agrada y si comienza a dar algunos pasos. Si es así, si tu negocio da algunos pasos aún cuando sólo puedes dedicarle unas cuantas horas cada semana, imagínate qué podrás lograr cuando tengas tu dedicación completa allí.
Hazte una reserva: si te es imposible manejar ambas cosas al mismo tiempo, por ejemplo porque tu emprendimiento requiere que te muevas de la ciudad o que viajes, tal vez no te quede otra que renunciar a tu trabajo. En ese caso, y antes de hacerlo, tendrás que asegurarte una reserva o un ahorro con el que puedas vivir durante un tiempo. Lo aconsejable es al menos contar con el dinero que te servirá para vivir un tanto restringido y sin lujos, durante 6 meses a un año. Con esto, estás asegurándote no esperar resultados positivos en tu negocio por un tiempo prudencial. Todo lo que ganes antes de ese tiempo, será “inesperado” y no sólo mejorará tu situación económica sino que fortalecerá la “autoestima de tu negocio”.
Consíguete un trabajo parcial que te permita solventar los gastos de tu negocio: si ya estás embarcado en tu negocio propio y no te está yendo bien, antes de quemar absolutamente todo lo que has hecho con tu negocio y volverte a emplear para pagar tus gastos, puedes considerar una opción intermedia. Para poder optar por esta alternativa debes tener tiempo de maniobra. Es decir, si ya estás en la última instancia, con el último respiro y gastándote el poco dinero que queda, tal vez sea demasiado tarde. Pero si aún tienes unos pocos meses de resguardo, es ideal para darte un poco de energía y combustible para tu negocio. Un trabajo parcial suele ser aquel que, además de como su nombre lo describe por no ser de dedicación completa y así permitirte continuar con tu negocio, complementa tus ingresos y hasta en algunos casos te da el beneficio de poder promocionar tu propio negocio!. Una amiga trabajó como camarera los fines de semana hasta que finalmente pudo vivir sólo de sus servicios como entrenadora deportiva.  Una clienta solventó los primeros gastos de su negocio siendo profesora en la universidad. Una de mis amigas trabajó como acompañante terapéutica hasta que su práctica privada de psicología empezó a crecer. Dar clases en la universidad, en la escuela o en un instituto privado, ofrecer servicios de cuidado de niños (especialmente si puedes aprovechar para cuidar al mismo tiempo a los tuyos, es un negocio rendondo!) y todo lo que se te pueda ocurrir que no te lleve mucho tiempo y que complemente tus ingresos, te dará aire para seguir trabajando en tu negocio propio.
Sé creativo: es cierto que el dinero facilita muchas cosas, pero si no cuentas con él y aún tienes una pasión golpeándote en el pecho queriendo salir, puedes utilizar la creatividad para conseguir lo que necesitas. Si tienes un servicio que puedes ofrecer, tienes algo con qué negociar. Busca posibles colegas con quienes puedas hacer intercambios de servicios. Por ejemplo, una amiga que es coach le ofreció a una colega diseñadora algunas sesiones de coaching a cambio del diseño web de su página. También puedes hacer una alianza estratégica con otros colegas para que promocionen tus servicios, a cambio de un porcentaje en las ventas que generes gracias a esa promoción. No tienes límite para utilizar tu creatividad. Todo cuanto imagines puedes intentar ponerlo en práctica para finalmente lograr el sueño de tener tu negocio propio.
Ahora tal vez estás mirando estas claves y te dices a ti mismo “claro, podría entonces comenzar con poco dinero, si tan solo tuviera tiempo para hacerlo…” Ahora tu obstáculo de pronto mutó de ser el dinero a ser el tiempo. ¿Te das cuenta? No será ésta otra de esas excusas de colección para no ponerte en marcha hacia tu sueño.
O tal vez te estés preguntando “A ver… a ver… entonces, si es así de sencillo… ¿por qué no todos quienes quieren emprender lo hacen?” Y tengo tres respuestas para darte.
La primera, porque no todos lo saben. Hoy eres un privilegiado al haber obtenido esta información. ¿Qué harás con ella?
La segunda, porque “la falta de dinero” es una de las excusas favoritas porque bueno… si no tienes dinero, qué le vamos a hacer. Parece como si fuera una “imposición externa”, algo fuera de tu control. Así que te quedas con esa información como un hecho dado y ya está. Piensas “cuando tenga dinero lograré mi sueño de emprender” y listo… te quitas la responsabilidad de encima.
La tercera, porque cuesta caro. A ver… ¿qué dije? ¿Cuesta caro emprender un negocio sin dinero? Y la verdad es que en muchos casos sí. Hay una estadística muy conocida que dice que el 80% de las empresas no superarán su tercer año de vida. Sin un modelo probado, que realmente sea efectivo y que se aplique a las bondades de tu negocio permitiéndote atraer sistemáticamente nuevos clientes, fortalecer tu posicionamiento en el mercado y generar ingresos, tienes fecha de vencimiento. Uy! ¿he sido muy dura? Tienes una solución. Pero depende de ti. ¿No tienes hoy dinero para invertir pero de verdad sí tienes todos los otros recursos que se necesitan (tiempo, voluntad, energía)? Comienza, lánzate, te llevará más tiempo y te darás la cabeza contra la pared unas cuantas veces, y en cuanto tengas los primeros ingresos, reinviértelos. Contrata un mentor, alguien que esté donde tú deseas estar y que te enseñe el camino, que te ahorre tiempo y dinero compartiendo contigo cuál es el modelo que utiliza para sostener su negocio en el tiempo y hacerlo crecer cada día.Búscate a alguien con quien te sientas identificado, que te inspire confianza, que sientas que pueden lograr buenas cosas trabajando juntos. Eso es fundamental. Claro, si quieres trabajar conmigo (y si de verdad eres una persona comprometida y orientada a la acción, que son los requisitos que necesitas para trabajar conmigo) estaré más que encantada de ayudarte en este desafío. Pero no te lo digo para que me elijas,  busca entre todas las opciones que tienes en el mercado a quien mejor vaya contigo. Pero hazlo.
Así que si en tus resoluciones de este nuevo año has puesto que quieres emprender tu negocio propio y convertirte en un profesional independiente, ya sabes, tienes aquí varias acciones que puedes hacer para llevar a la práctica y que tu objetivo no quede sólo en un papel. ¿Te animas a hacerlo?
fuente: http://valoremos.com/como-puedes-emprender-tu-negocio-de-servicios-profesionales-sin-dinero-para-invertir/

miércoles, 12 de marzo de 2014

10 pasos para hacer tu #startup realidad

¿Quieres convertir tu idea en una empresa exitosa? Empieza por planear y definir tu producto o servicio, clientes y mercado.
Toda aventura emprendedora inicia con una buena idea, evoluciona con varias ideas increíbles y, con suerte, termina convirtiéndose en una empresa exitosa.
¿Pero cómo puedes ir de tu primera idea al éxito? Éstos son 10 pasos a seguir para convertir tus sueños de emprender en realidad:
1. Define la diferencia. Necesitas tener bien definido de qué manera tu producto es distinto al de tus competidores. Imaginemos que tu sueño involucra crear una nueva red social que te permita hacer colecciones visuales. ¿En qué se diferencia de Pinterest, Instagram y Slideshare? Tienes que diferenciarte. Si tu idea no está definida con claridad, los consumidores sentirán que es una copia de algo ya existente.
2. Busca el problema, necesidad o deseo que resuelve tu idea. ¿Acortará el tiempo que se necesita para hacer algo? ¿Facilitará encontrar algo? ¿Puede hacer algo más emocionante o funcional? Si tu producto o servicio no se dirige a un problema, necesidad o deseo identificable, no lograrás que las personas se emocionen por él.
3. Usa palabras claras y poderosas. No hay tiempo para decir, “Es algo como…” Busca las palabras exactas y evita la paja. Enfócate en crear una descripción que pueda encender la imaginación (de tus clientes e inversionistas potenciales).
4. Haz tu tarea. ¿Eres el primero con esta idea o tendrás competencia? Investiga en internet, asiste a conferencias de tu industria, habla con expertos y busca mentores. Haz esta tarea ahora mismo. No quieres descubrir que alguien más lo hizo primero una vez que invertiste tu tiempo y dinero en ello.
5. Haz nuevamente tu tarea. Incluso si nadie más tiene tu misma idea, alguien podría tener otro plan para solucionar el mismo problema que tu idea resuelve. Investiga negocios que pudieran usurparte a tu cliente potencial. Esto puedes hacerlo determinando y analizando tu competencia. Piensa en esto: ¿En qué gastarían las personas su tiempo o dinero en lugar de en tu producto o servicio?
6. Define tu base de clientes. Si dices que “todos”, estás siendo flojo y te estás engañando a ti mismo. ¿Quiénes son los early adopters de tu producto o servicio? ¿Las personas te elegirán en lugar de otra marca, o sentirán que es una nueva forma de gastar su dinero? ¿Los consumidores realmente querrán lo que ofreces, o requieres educarlos para convencerlos?
7. Determina tus requerimientos de recursos. ¿Qué necesitas para iniciar? ¿Puedes construirlo en tu sótano usando herramientas y materiales estándar? ¿Todo dependerá de un sitio Web que distribuya el servicio? ¿Puedes manejar solo la startup o necesitas incluir a alguien en tu equipo? De ser así, ¿qué tipo de equipo necesitas? ¿Cuánto dinero hace falta para despegar tu idea? Éste no es un proceso rápido. Espera usar buena parte de tu tiempo en investigar, buscar proveedores y hablar con expertos de la industria.
8. Construye un prototipo. Sí, esto es crítico con un producto, pero también es importante si ofreces un servicio. Si estás creando un servicio, tu prototipo puede ser un mapa de procesos que detalle al consumidor los puntos de contacto. Un prototipo físico debe funcionar e incluir una explicación clara de los requerimientos de funcionabilidad y producción. Si no puedes construir un prototipo real, al menos diséñalo en computadora.
9. Haz las cuentas. Ningún plan está completo sin un análisis financiero. Esto incluye una proyección realista y convincente, así como los costos que lo acompañan. Debes poder detallar el punto de equilibrio y las ganancias futuras.
10. Escribe tu plan. No estoy hablando del pitch que darás a inversionistas, sino de tu plan interno para convertir tus sueños en realidad. Necesitas tener esto para ti mismo, de manera que cuando te levantes mañana sepas qué hacer. El plan cambiará todo el tiempo. Eso está bien; de hecho es importante mantenerte flexible y dinámico.
Cuando haces el salto hacia tu gran visión, o rebotas, te estrellas o vuelas. Pero una cosa es segura: nunca te arrepentirás por no haber actuado.
Fuente: http://modelocanvas.com/10-pasos-para-hacer-tu-startup-realidad/