viernes, 4 de abril de 2014

Cómo montar una #empresa low cost en Latinoamérica.

Cómo montar una empresa low cost en Latinoamérica.

    Emprender es una idea que circula por la cabeza de muchas latinas hoy en día. Ya sea como salida de la crisis de algunos países, o la estabilidad y crecimiento que presentan otras economías en la región.

Aunque parece que los bancos y fondos de inversión empiezan a abrir la mano, hay una serie de requisitos que van a pedirte antes de darte un crédito o invertir en ti. 
Algunos de ellos son:
  • Un plan de empresa con vistas por lo menos a los dos primeros años de actividad.
  • Un plan económico financiero que aclare cuáles van a ser las inversiones necesarias en esos primeros años de actividad y cuáles los ingresos previstos, así como una estimación de recuperación de la inversión.
  • Un estudio de mercado que demuestre la viabilidad de tu futuro negocio.
  • Muestras de que el negocio es viable con ejemplos de empresas ya existentes. Por muy novedosa que sea tu idea, es muy probable que te toque buscar respuestas para esta pregunta.
Evidentemente, desde aquí te recomendamos que, aunque no necesites pedir un crédito, sigas al menos los tres primeros pasos, que van a poner en limpio todas las ideas que circulan por tu cabeza.
Antes de empezar
Si quieres abrir una empresa con una inversión mínima, debes tener en cuenta algunas advertencias:
  • Empezar con una inversión mínima puede ser un medio, pero no lo conviertas en fin. Cuando empieces a tener ingresos, reinvierte y transforma tu negocio para convertirlo en lo que soñaste al principio. Contarás, además, con la ventaja de que podrás hacerlo con el conocimiento del mercado que te den tus inicios: reacción de los clientes y de la competencia, fundamentalmente.
  • Inversión mínima no es sinónimo de cutre. No olvides que la imagen que des al principio es la que perdurará para muchos de tus potenciales clientes y será muy difícil de cambiar si no das una buena impresión.
  • Tener recursos reducidos te ayudará a ser más estratégico y poder enfocar tu servicios en un nicho.
Y ahora sí, los trucos
Estos son algunas sugerencias que te ayudarán a empezar tu empresa sin tener que invertir más de lo estrictamente necesario:
  • Tipo de empresa: Puedes empezar como freelance. Te ahorrarás, de momento, los gastos de crear una sociedad, y podrás acogerte a fórmulas para pagar menos Seguridad Social en función de tu situación. Ten en cuenta que al crear una sociedad, también tienes que darte de alta como independiente en algunos países, pero con una base de cotización mayor y sin acceso a ventajas como la tarifa plana. Ojo: crear una sociedad protege tu patrimonio personal frente a deudas que puedas contraer en tu negocio. Según el tipo de negocio que vayas a crear, puede no interesarte esta opción.
  • Lugar de trabajo: Puedes empezar en tu casa y ahorrarte los gastos de alquiler. Pero si te quieres desgravar ese gasto, tendrás que hacer un nuevo contrato, con y demás impuestos que rijan en tu región, que separe el uso particular del profesional. En una segunda fase, puedes optar por un espacio coworking, más económico que una oficina o local propio, y con todos los gastos incluidos. Como puente, aunque empieces en casa, puedes reunirte en un espacio coworking, que dará mucha mejor imagen a tus clientes y proveedores que tu salón o la cafetería de la esquina.
  • Tu ventana: Si estás en la opción anterior y no necesitas un local de venta al público, tu ventana será tu web. Este es un punto muy delicado, y es que la democratización de la tecnología trae su propia perversión: la posibilidad de hacer tu propia web a un precio muy reducido puede sonar muy tentadora, pero nunca olvides que ese es tu escaparate, y que si espantas a tu público objetivo, será muy difícil conseguir que vuelva. Existen muchas opciones, a precios muy reducidos para crear tu blog o tu web con un diseño atractivo y funcionalidades muy útiles. Pero si el diseño no es lo tuyo, también puedes recurrir a diseñadores que, por un precio reducido, pueden crear tu primera web. Ya tendrás tiempo de mejorarla cuando tengas ingresos que reinvertir.
  • Date a conocer: De la misma forma que muchos piensan que pueden hacer su propia web porque tienen las herramientas para conseguirlo, el uso de las redes sociales está a tu alcance y puedes tener la tentación de gestionarlas directamente. Si las redes sociales son lo tuyo, adelante. Pero si te vas a centrar en tus redes favoritas y vas a dejar de lado otras muy útiles, quizá sea mejor que te busques un community manager que se haga cargo. No tienes que pagarle un sueldo completo, sólo el tiempo que le dedique.
  • Formación: Algunos requisitos de los que hemos hablado anteriormente puedes desarrollarlos tú misma, al menos en un primer momento, formándote para ello. Puedes acudir a microcursos que te ayuden, por ejemplo, a hacer tu propio estudio de mercado. Ya habrá tiempo en el futuro de hacer otro más concienzudo que te haga crecer.
  • El plan de negocio: Redactar tu plan de negocio puede ser un trámite arduo por la cantidad de datos que tienes que incluir. Si no es lo tuyo, acuérdate de que casi todas las cámaras de comercio españolas te pueden ayudar a redactarlo, te guiarán, lo revisarán y te dirán si es viable. 
fuente: http://www.revistamprende.com/gestion/item/831-como-montar-una-empresa-low-cost-latinoamerica?utm_source=feedburner&utm_medium=feed&utm_campaign=Feed%3A+revistamprende+%28Mprende-feed%29&utm_content=FaceBook

jueves, 3 de abril de 2014

5 maneras de obtener lo que quieres al #negociar

Descubre los pasos que debes seguir para avanzar en tu carrera laboral y haz negociaciones donde ambas partes ganen.
¿Cómo obtienes lo que quieres mientras dejas que la otra parte se sienta también como un ganador?

Negociar, cuando se hace de manera correcta, crea situaciones donde ambas partes ganan. Desafortunadamente, muchos profesionales ambiciosos están atrapados entre emular la idea estereotipada de Hollywood de un magnate rudo en los negocios y los recuerdos de la niñez de cuando te decían que fueras paciente y esperaras las recompensas. Como resultado, muchos profesionales temen negociar y hacerlo más como un juego de adivinanza o un juego de blackjack.
No puedes avanzar en tu carrera o ser dueño de una empresa exitosa si no pides lo que quieres o inicias negociaciones sin tener un plan de entrada. Con eso en mente, aquí hay cinco maneras en las que puedes convertirte rápidamente en un negociador poderoso:
Debes saber exactamente qué es lo que quieres
Identificar qué quieres antes de entrar a negociaciones te da la habilidad tanto de visualizar el resultado como de evitar dejar la mesa con el sentimiento de venderte por muy poco. Antes de entrar a junta con la otra parte, ten muy clara una cantidad exacta de dinero, términos, etc.
Una vez que identificas tu meta deseada, prepárate para pedir por un poco más, lo que te permite tener un margen de maniobra para tu jefe o cliente para “caer” en el lugar deseado. De todas maneras, no te sorprendas si al seguir estos tips terminas saliendo con más de lo que habías establecido en tu meta inicial.
Entiende la posición de la otra parte
¿Cuáles son sus requerimientos y restricciones? Tómate el tiempo para investigar la empresa y/o a la persona con la que te vas a reunir y descubre sus necesidades básicas, los resultados de juntas anteriores y qué los haría verse mejor. Recuerda que el precio no es siempre el factor más importante, contrario a lo que diría el cliente o el jefe.
A mis 20 años solía ser un gerente de ventas en un hotel. Una de las lecciones más importantes que mi director de ventas me enseñó fue a ofrecer lo que la competencia no puede. Como ejemplo, mi competencia principal para las conferencias corporativas eran dos hoteles cercanos. Mi propiedad tenía alrededor de 50 suites mientras que los otros tenían menos de 15. Como resultado, le ofrecía a los que planeaban las reuniones, muchas oportunidades de tener mejores habitaciones de forma gratuita para todos los VIPs de la compañía.
Incluso ofreciendo una tarifa ligeramente más alta, casi siempre obtenía el trato simplemente porque el planeador de la junta aprovechaba la oportunidad para verse bien al negociar suites para los influenciadores de la compañía. Al final, no era sobre negociar el precio más bajo, sino el mejor trato para la compañía.
Conoce tu valor
¿Qué aportas a la mesa? ¿Estás ofreciendo un servicio de generación de ingresos para la empresa? Si es así, ¿qué tanto dinero obtendrán como resultado de tus servicios? Si estás negociando por un aumento, evalúa si realmente has superado el trabajo de personas anteriores, haciendo o salvando una considerable cantidad de efectivo para la compañía. ¿Qué tanto le costaría a la empresa perderte?
Nunca aceptes menos sin ganar concesiones
Tal vez no salgas caminando con la cantidad exacta que habías pensado, pero puedes asegurarte que te irás con el “valor” que deseabas. Si buscas un aumento del siete por ciento, pero tu jefe te dice que lo mejor que puede hacer la empresa es un cinco por ciento, considera pedir trabajar desde casa un día a la semana o incluir cinco días extras de vacaciones pagadas al año. Descubre una alternativa que valga ese dos porciento extra para ti. Aceptar poco sin ganar algo de regreso es el equivalente a aceptar que vales menos de lo que pediste.
Debes estar dispuesto a irte
Conoce tus límites y considera la posibilidad de irte. Mientras que esto puede ser difícil cuando tratas con grandes empresas o hasta con el trabajo de tus sueños, es imperativo que nunca entres a negociaciones sin la opción de poderte marchar. Esto disminuye la probabilidad de que la otra parte pueda utilizar tácticas difíciles para acorralarte. También habrá momentos cuando necesitarás establecer que su oferta no es suficiente y que no podrás llegar a un trato.
Estarás sorprendido de lo frecuente que las negociaciones que parecían haberse quebrado pueden revivir cuando la otra parte entiende que no estás desesperado y tienes otras opciones.
fuente: http://valoremos.com/5-maneras-de-obtener-lo-que-quieres-al-negociar/?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=5-maneras-de-obtener-lo-que-quieres-al-negociar&utm_medium=twitter&utm_source=twitterfeed

miércoles, 2 de abril de 2014

10 #consejos empresariales de Mark Zuckerberg

El creador y presidente de la comunidad virtual Facebook, Mark Zuckerberg, logró amasar una fortuna valuada en 17,500 millones de dólares y se ubica como el multimillonario más joven del mundo según la revista Forbes.


El empresario y programador informático estadounidense asegura que no se levanta todas las mañanas pensando en cómo hacer más dinero. Dice que su empresa, Facebook, nació no para ser una compañía sino para cumplir una “misión social”: conectar al mundo.
Aquí te presentamos 10 puntos de la filosofía Zuckerberg, extraídos de la carta que envió esta semana el CEO de Facebook a los potenciales inversionistas ahora que la empresa se prepara para debutar en la bolsa de valores:
1.- Facebook no fue creada para ser una compañía; originalmente se construyó para cumplir una misión social: lograr un mundo más abierto y conectado. Siempre nos hemos preocupado más por los servicios que ofrecemos y la gente que los usa.
2.- No creamos servicios para hacer dinero, sino que hacemos dinero para crear mejores servicios. Creemos que esa es una buena manera de construir cosas.
3.- No nos despertamos todas las mañanas con la meta principal de hacer dinero; pero entendemos que la mejor forma de lograr nuestra misión es construyendo una compañía fuerte y con valor.
4.- Hemos cultivado una cultura única y un modelo de administración al que llamamos el Hacker way (la manera del hacker). La connotación de hacker es negativa, pero los hackers son aquellos que se dedican a construir cosas rápidamente y probarlas para ver hasta dónde se puede llegar.
5.- En Facebook usamos la frase: “Lo hecho es mejor que lo perfecto”. Lo tenemos pintado en nuestras paredes y nos sirve para recordar que hay que moverse. Los hackers intentan crear los mejores servicios probándolos y mejorándolos una y otra vez.
6.- El “Hacker way” significa que en vez de discutir por días y días si una idea es posible o no, ponemos manos a la obra para hacerla y ver qué sucede. Nuestros ingenieros saben que “código mata argumentos”.
7.- Esta cultura es altamente transparente y fomenta la meritocracia. La mejor idea debe ser la ganadora (y la persona que la propuso también), en lugar de que los ganadores sean las personas que más cabildean sus propuestas o que tienen más empleados subalternos a su cargo.
8.- “Muévete rápido y rompe cosas”. Si nunca rompes nada, probablemente no te estás moviendo lo suficientemente rápido. Moverse con prontitud nos ayuda a construir más cosas y aprender más pronto.
9.- Si queremos tener el impacto más grande en el mundo, la mejor forma es asegurarnos que estamos concentrados en resolver los grandes problemas; muchas compañías pierden tiempo innecesariamente.
10.- Construir grandes cosas implica riesgos y “el mayor riesgo es no correr riesgos”.  Esto asusta e inhibe a muchas compañías para hacer lo que deberían estar haciendo, pero en un mundo que se cambia rápidamente, está garantizado que vas a fracasar si no corres riesgos.
Fuente:
http://dinerointeligent.blogspot.com/

martes, 1 de abril de 2014

¿Eres dependedor o #emprendedor?

Para arrancar una startup y validar tu modelo, no necesitas levantar capital externo; la clave es la pasión y el esfuerzo que pones en tu proyecto.


¿Eres de los emprendedores que dependen de los fondos del gobierno, de las aceleradoras, de los fondos de capital semilla o de los concursos para detonar tu nuevo proyecto? ¿O eres de los emprendedores apasionados de su idea, que creen poder llegar muy lejos, que están arriesgando todo lo que tienen para sacar adelante su proyecto y están enfocados en dedicar todo su tiempo y esfuerzo para validar su modelo de negocios antes de levantar capital externo?
Los ‘Dependedores’ pierden su tiempo queriendo crecer desordenadamente. Creen que el dinero es más importante que el tiempo y que una inversión externa o capitalización grande es garantía de éxito.
En Silicon Valley, los emprendedores exitosos recorrieron previamente varias etapas de validación para poder escalar y recibir capital externo. Existen muchos emprendedores que están vendiendo su empresa en etapas muy tempranas. Difícilmente lograrán los resultados esperados, y si algunos lo logran, les durará poco tiempo ya que probablemente de principio no iniciaron su proyecto con pasión, dispuestos al riesgo y a no soltar participación accionaria prematuramente; por el contrario, empezaron queriendo compartir su miedo con alguien externo al abrir sus empresas a fondos sin antes conocer el potencial de su startup. Cuando una persona tiene miedo es porque no sabe a lo que se enfrenta o cómo hacer que funcione su empresa, por lo tanto busca cómplices en sufracaso.
En etapas tempranas de tu emprendimiento el dinero no es necesario, especialmente para proyectos digitales. Lo que más necesita tu startup es dedicación y tiempo para validar tu negocio y lograr las métricas necesarias para alcanzar, primero, la etapa de recurrencia, frecuencia y viralidad; y, posteriormente, la de escalamiento, donde eres atractivo para los inversionistas.
Si demuestras que tienes un negocio donde tus “early adopters” o clientes de inicio no sólo regresan frecuentemente sino también están pagando por recibir tus servicios a cambio, esto significa que agregas valor. Es en esta etapa que logras el Investor Readiness que Steve Blank, profesor de Stanford y mentor de muchas empresas en California, usa para medir qué tan listo estás para recibir inversión externa. Para pasar esta prueba es fundamental contar con métricas validadas para tener una mejor postura de negociación ante un fondo de inversión. En ThePool nos dedicamos a que te familiarices con la metodología y navegues el crecimiento de tu startup de manera más controlada.
Existen pocos casos de éxito en el país que de un Startup Weekend (queriendo navegar las aguas del emprendimiento y con tan sólo una idea convincente) fuera aceptado por una aceleradora, recibiendo capital semilla a cambio de participación accionaria y logrando una tracción positiva que, potencialmente, le dará para alcanzar las métricas y logros necesarios para recibir una ronda de capitalización más significativa.
Éste es el caso de MyCoffeBox (un servicio de membresías online para recibir café de altura cada mes), donde Luis Miguel Coutiño, su fundador, supo tangibilizar esta oportunidad. Pero primero que nada, este emprendedor tiene una gran pasión por el café. Él se ve a sí mismo vendiendo café por muchos años más. Su negocio cumple con su propósito de vida; lo demás es dedicación y convicción por su proyecto.
Conviértete en un líder que “se la cree”, apasionado de sus ideas y decidido a triunfar sin miedo a las barreras que te enfrentes. Todo se resume a encontrar la pieza faltante en el rompecabezas para agregar valor a tu mercado meta. No necesitas nada más. Por esta razón, emprender no se puede enseñar y no es fácil encontrar un producto que agregue valor o resuelva una necesidad al mismo tiempo que el líder o emprendedor
a) sea apasionado de su negocio
b) tenga las destrezas necesarias para llevarlo a cabo
c) sepa cómo monetizar su talento
Lo que sí puedes aprender son metodologías y herramientas para fortalecer destrezas y mejorar técnicas de ejecución para crecer tu negocio. Un emprendedor serial nunca deja de aprender y es 100% fiel a los datos; busca contar con métricas accionables para iterar constantemente su modelo de negocio hasta que encuentra el modelo idóneo para su cliente.
Emprender es una convicción de inicio, luego se trata de perseguir tu pasión y finalmente de dedicación a tu proyecto. Son etapas que no puedes brincarte. Pocos emprendedores son privilegiados con saltarse alguna de ellas o pasar muy rápido por alguna etapa. Es un proceso que cada proyecto debe pasar y hay tiempo para cada una.
No me mal entiendan, no digo que un proyecto nunca debe levantar capital, sólo digo que al principio no es necesario. Requiere de la dedicación de cada fundador tiempo completo en iniciar y validar su proyecto para después confirmar tener un modelo de negocios que sí funciona y posteriormente validar métricas,   que a los inversionistas les encanta. Así, podrás contar con una mejor valuación, mayor poder de negociación y más importante, menor dilución y mayor valor agregado a tus socios o accionistas.
No seas dependedor y sé sincero con tu proyecto para aceptar en la etapa que te encuentras y entender cómo seguir creciendo. Identifica si el negocio que pretendes crear vale la pena que lo desarrolles y que no será una pérdida de tiempo por falta de pasión o amor al negocio.
Es importante saber evaluarte con las métricas necesarias del momento, no todo es ventas. Al principio es más importante dominar que es tu negocio ideal, medir qué tanta gente usa tu producto o servicio y con qué frecuencia. Acércate a ThePool para conocerte mejor, aprender más de las etapas de una startup y entender cómo evaluarte o medirte en cada una de ellas para lograr crecimiento controlado. Minimiza tu riesgo.
Fuente:
http://www.soyentrepreneur.com